El problema no es morirse, ni saber que nos vamos a morir. No hay certeza humana más absoluta que la muerte. El problema es que esto te mate, en el contexto de un Estado omiso, cuyas autoridades se comportan de una manera absurda ante la emergencia nacional. Por: Marina Morelli Núñez He dedicado horas y más horas de esta cuarentena, a intentar buscar un Estado en el mundo, cuyas autoridades se hayan comportado de manera similar ante una emergencia nacional. Repasé datos, leí, metí horas de videollamada con gente que anda lejos, le seguí el rastro a las acciones e intercambié correos con personas. Pensé luego, y he concluido que definitivamente no hay modo, que algo en otro lugar del mundo – cercano o lejano- se asemeje a lo que estamos viviendo en este país. Si se construyera el top ten de Estados omisos, Uruguay por lejos lidera el ranking. Suc ede que cuando un Estado no está a la altura de estilo que requiere una emergencia nacional, se derivan innumera...