Por: Marina Morelli Núñez A pocos días de haberse encontrado el cuerpo sin vida de Valentina, conocí a la Fiscal Bujarín quien llevaba adelante la investigación. Sin dudar acepté la propuesta de colaborar en la causa: tendría que analizar el cúmulo de medios probatorios que eran parte del expediente, a partir de allí expedirme de manera fundada respecto a si esa muerte violenta desde el punto de vista estrictamente jurídico configuraba, o no, la agravante muy especial de femicidio. Algunos meses después debí concurrir a audiencia y a escaso metro y medio de ambos femicidas, fui interrogada por las partes sobre el contenido de aquel informe que había ingresado a la causa como prueba pericial. Los treinta años de pena más los quince de medidas eliminativas, es la condena máxima que nuestro sistema permite para los femicidas y fue la establecida en la sentencia condenatoria de primera instancia. El de Valentina fue el primer femicidio ...